


Un dia tuve el pensamiento intrusivo de ir al super por verduras. Cuando en la gondola vi unos pepinos. Es inevitable pensar en querer usarlo. Todas lo hemos pensado aunque lo neguemos. Despues de algunos dias tome coraje aun sabiendo que el chico que cobra en la caja, que siempre me ve, imaginaria lo que siempre todo el mundo imagina cuando alguien compra un pepino grande. Pero lo hice.
Elegi uno que se veia suave y redondeado. Ya que sabia que el cajero iba a pensar en lo peor. Decidi llevarme una caja de preservativos para ponerlo incomodo. En el momento de pagar obviamente miro el pepino y los preservativos y era obvio. Su sonrisa afirmo lo que pensaba. El ya sabia para que lo iba a usar. Pero muerta de verguenza lo hice igual. Llegue a casa, fui a mi cuarto, abri la caja. Le puse un preservativo y lo hice… era enorme. Mas de lo que recordaba cuando lo compre. Pero se sintio tan rico….