


Uno de esos dias cuando las chicas ovulamos. No controlamos nuestro cuerpo. No podemos evitar querer tener sexo. Yo habia salido de compras. Cuando el caminar, ver hombres en la calle. El roce de la tanga. El pantalon metiendose en mi culo. Todo me daba placer. Pero necesitaba algo mas. No sabia como hacerlo. No sabia que haria. Ni siquiera sabia si estaba pensando. Pero fui al super. Compre una banana enorme. Compre una caja de preservativos. Y cuando pague, me fui directo a los baños publicos del super. Ya no aguantaba mas. La historia no termina ahi. Ls gente entraba al baño y yo no sabia que hacer. Hice lo que pude. Pero luego al llegar a casa decidi seguir para poder satisfscerme tranquila. Obviamente no perdi la banana. Me la comi luego
Elegi uno que se veia suave y redondeado. Ya que sabia que el cajero iba a pensar en lo peor. Decidi llevarme una caja de preservativos para ponerlo incomodo. En el momento de pagar obviamente miro el pepino y los preservativos y era obvio. Su sonrisa afirmo lo que pensaba. El ya sabia para que lo iba a usar. Pero muerta de verguenza lo hice igual. Llegue a casa, fui a mi cuarto, abri la caja. Le puse un preservativo y lo hice… era enorme. Mas de lo que recordaba cuando lo compre. Pero se sintio tan rico….